Comprar un coche de segunda mano

Comprar un coche de segunda mano

Comprar un coche de segunda mano

 

Los coches de segunda mano suelen ser la primera opción de los conductores noveles. Cuando nos sacamos el carnet, aunque hayamos aprobado a la primera, seguimos teniendo falta de practicar y perfeccionar nuestra conducción, lo que puede llevar a roces o choques accidentales al principio. Por eso, comprar un coche nuevo no es la mejor opción hasta que hayamos avanzado y estemos seguros de poder cuidar y proteger nuestra inversión.

Hoy en día, la oferta de coches de segunda mano es muy amplia y podemos encontrar casi cualquier modelo a la mitad o incluso más de la mitad de su precio original. Una de las cosas más importantes cuando compramos un coche de segunda mano es el número de kilómetros que ha recorrido. También debemos informarnos del año en que se compró, si tiene algún problema y si tiene todas sus revisiones pasadas con buena nota.

Hay dos formas de adquirir un coche usado: a través de un concesionario o de un particular. Las garantías que ofrece un concesionario al vendernos un coche de ocasión o de segunda mano son mayores que las que tendrá un particular con nosotros. Los concesionarios tienen una obligación de garantía de hasta un año con su comprador pero un particular sólo está obligado a entregarnos el coche sin cargas o defectos ocultos. Tendremos 6 meses para, en caso de que lo nombrado anteriormente no sea así, interpongamos una denuncia para que el vendedor se haga cargo. Sin denuncia no habrá modo de reclamar, ya que el vendedor no tiene obligación de entregarnos una garantía firmada. Tampoco podrán reclamarse fallos que se hubieran visto a simple vista en el momento de la transacción.

Comparando ambas posibilidades, en un concesionario encontraremos un precio más elevado pero con mejores garantías y en el vendedor particular un precio mucho menor y, aunque normalmente no suele haber problemas, nada nos asegura que los puedan haber.

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